Cómo manejar la conducta de búsqueda de atención en niños con autismo
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Para “ganar” al manejar la conducta de búsqueda de atención en niños con autismo, es decir, para manejarla eficazmente mientras apoya el desarrollo de su hijo, concéntrese en estos pasos clave:
Superar esto no se trata de impedir que su hijo busque atención, sino de ayudarle a hacerlo de maneras positivas y saludables, mientras fortalece su comunicación y su confianza.
Por qué los niños con autismo pueden buscar atención de manera diferente
Los niños con autismo pueden buscar atención de maneras que se ven distintas de lo que los padres esperan. Esto se debe en gran parte a cómo el autismo afecta la comunicación, la comprensión social y el procesamiento sensorial.
Por ejemplo, un niño con autismo puede tener dificultad para usar señales sociales típicas, como el contacto visual, los gestos o las palabras habladas, para llamar su atención. En cambio, puede recurrir a conductas como repetir frases, hacer ruidos fuertes o usar acciones físicas para atraer la atención hacia sí mismo.
También es común que los niños con autismo busquen atención mediante conductas repetitivas o rutinas que les resultan reconfortantes. A primera vista, estas acciones no siempre parecen una búsqueda de atención, pero pueden servirle al niño como una forma de relacionarse con los demás o de controlar su entorno.
Es importante recordar que estas conductas no son una mala conducta intencional. Con frecuencia reflejan el esfuerzo del niño por conectar, comunicarse o manejar sentimientos de incertidumbre o frustración. Entender esto puede ayudar a los padres a responder con paciencia y con estrategias que apoyen tanto las necesidades de su hijo como su propio bienestar.
Cómo identificar la conducta de búsqueda de atención en niños con autismo
La conducta de búsqueda de atención se refiere a cualquier acción que un niño usa para obtener el enfoque, el interés o la reacción de los demás. Todos los niños, ya sean neurotípicos o neurodivergentes, buscan la atención de los adultos y compañeros que los rodean. Es una parte natural del desarrollo y de la interacción humana.
A veces, esta conducta es positiva, como pedir ayuda, mostrar un dibujo o pedir jugar. Otras veces, puede parecer disruptiva o desafiante, como gritar, interrumpir o portarse mal.
Es importante entender que, en el fondo, la conducta de búsqueda de atención no se trata de ser “travieso” o difícil. Con frecuencia es la manera en que un niño expresa una necesidad: de conexión, de tranquilidad o simplemente de sentirse visto.
Conductas positivas
Es bastante difícil identificar una conducta positiva de búsqueda de atención si no sabe de antemano qué buscar. En estas situaciones, notará que sus hijos le piden ayuda con tareas sencillas que podrían hacer fácilmente por sí solos.
Es posible que un niño con autismo no sepa cómo realizar cierta tarea. El uso de una frase sencilla, como “¡Mírame! ¡Mira esto!”, con más frecuencia de lo habitual, puede indicar una conducta de búsqueda de atención.
Esta es una lista de algunas conductas positivas comunes de búsqueda de atención:
- Hablar de sus logros una y otra vez
- Volver a contar historias de buenos momentos
- Exagerar los incidentes que ocurrieron
- Pedir ayuda con tareas de rutina
- Presumir de sí mismos
- Hablar con menos frecuencia o estar callados la mayor parte del tiempo
Conductas negativas
Los padres a menudo confunden la conducta negativa de búsqueda de atención con la mala conducta. La característica clave que las diferencia es la intensidad y la frecuencia de estas conductas. Si un niño repite una mala conducta con mayor agresividad, lo más probable es que se trate de una conducta negativa de búsqueda de atención.
Estos son algunos ejemplos:
- Pelear con sus hermanos sin una causa específica
- Gritar, llorar o chillar sin ningún motivo
- Lanzarle algo a usted y sonreír
- Pegarles a otros niños
- Levantar la voz
- Interrumpir una conversación
- Azotar puertas
- Hacerse daño a sí mismos o a otros
Desencadenantes comunes de la búsqueda de atención
La conducta de búsqueda de atención no ocurre de forma aislada: con frecuencia hay situaciones o sentimientos específicos que llevan a un niño a portarse mal para obtener su atención. En los niños con autismo, estos desencadenantes pueden ser más frecuentes o menos evidentes debido a las diferencias en cómo procesan el mundo que los rodea.
Estas son algunas razones comunes por las que su hijo podría estar buscando atención adicional:
1. Dificultad para comunicar sus necesidades
Cuando a un niño le cuesta expresarse con palabras, gestos o señales sociales típicas, puede recurrir a conductas más llamativas para obtener su atención. Esto puede ocurrir incluso cuando conoce algunas palabras: la frustración o la ansiedad pueden dificultar que se comunique con claridad en ese momento.
2. Sentirse abrumado o con poca estimulación
Las experiencias sensoriales pueden ser intensas para los niños con autismo. Las luces brillantes, los ruidos fuertes, los lugares desconocidos o incluso las habitaciones llenas de gente pueden abrumarlos. Por otro lado, algunos niños pueden sentirse aburridos o con poca estimulación y buscar atención como una forma de generar interacción o actividad.
3. Cambios en la rutina o en el entorno
Muchos niños con autismo se desenvuelven mejor con rutinas y previsibilidad. Cuando su horario habitual se interrumpe, por ejemplo durante días festivos, visitas al médico o una mudanza a una casa nueva, pueden portarse mal para obtener tranquilidad o recuperar una sensación de control.
4. Deseo de conexión social
A pesar de los conceptos erróneos comunes, muchos niños con autismo sí quieren conectar con los demás; simplemente pueden expresarlo de otra manera. Si se sienten excluidos, incomprendidos o desconectados, pueden usar conductas de búsqueda de atención como su forma de acercarse, aunque esas conductas parezcan desafiantes.
5. Éxito previo con la conducta
Los niños aprenden rápido cuando se trata de atención. Si cierta conducta, incluso una negativa, ya le ha servido para obtener su atención antes, es posible que la repita. Por ejemplo, si una rabieta dio como resultado atención inmediata o un cambio de actividad, es probable que vuelva a intentar esa conducta.
Estrategias para manejar las conductas de búsqueda de atención
Aunque las conductas positivas pueden ser sutiles, lidiar con las conductas negativas de búsqueda de atención, también conocidas como disfuncionales, puede convertirse en un gran desafío. Manejar la conducta de búsqueda de atención en niños con autismo requiere estrategias tanto a largo como a corto plazo.
Necesitará técnicas preventivas y técnicas reactivas planificadas de antemano, que puede aplicar antes de que aparezca la conducta y en el momento en que aparece.
Técnicas preventivas a largo plazo
A continuación hablaremos de algunas estrategias que debería aplicar en su rutina para reducir la probabilidad de que un niño con autismo presente una conducta de búsqueda de atención. Estas técnicas preventivas a largo plazo incluso pueden eliminar este tipo de conductas.
1. Compartan tiempo de calidad juntos
Una de las mejores maneras de hacer que su hijo se sienta bien es pasar tiempo de calidad juntos. Es importante hacer el esfuerzo de dedicar tiempo exclusivamente a su hijo. Si tiene más de un hijo con autismo, asegúrese de que cada uno reciba tiempo de calidad individual. Dar tiempo individual a cada niño asegura que se sienta visto y escuchado.
Este tiempo no tiene que durar varias horas. Puede ser tan corto como treinta minutos al día. El único secreto es la constancia. Sus hijos esperarán con ilusión este tiempo especial cuando lo programe a la misma hora todos los días. Durante este tiempo, pueden hacer juntos cualquier actividad que le interese a su hijo, o pueden usarlo simplemente para conversar sobre lo que le gusta.
2. Ofrezca atención enfocada
Con tantas tareas pendientes, a veces es difícil que un padre o una madre ofrezca atención enfocada a sus hijos. Por eso es esencial estar presente con ellos mental y físicamente. Cuando su hijo sabe que es el único centro de su atención, se sentirá relajado.
Recibir atención exclusiva reduce los síntomas de hiperactividad y disminuye la ansiedad que surge por falta de atención. Si está ocupado en ese momento, tómese al menos unos minutos para explicarle por qué no puede escucharle de inmediato. Así quedarán claros los límites de tiempo y se establecerá qué puede esperar y cuándo.
3. Establezca una comunicación abierta en la rutina
Escuchar a su hijo y hablar con él hace que se sienta comprendido. Así es como la comunicación puede reemplazar la búsqueda de atención con conexión. Un niño que se siente conectado con sus padres tiene menos probabilidades de manifestar conductas de búsqueda de atención.
También puede usar esta estrategia cuando note la conducta en particular. Pregúntele a su hijo si sabe lo que está pasando y luego explíquele con amabilidad por qué esa mala conducta no está bien y que, aun así, lo quiere y lo valora.
4. Elogie a su hijo por su conducta positiva
Elogiar a su hijo por su conducta positiva puede ayudarle a cambiar su enfoque si su conducta positiva le está dando atención.
Elogiar verbalmente a su hijo y premiar la buena conducta puede ayudar a establecer un patrón de refuerzo positivo que, con el tiempo, puede ayudar a su hijo a pasar de conductas negativas de búsqueda de atención a conductas positivas.
5. Involucre a su hijo en los quehaceres del hogar
Involucrar a su hijo en las tareas de la casa puede ayudarle a aprender habilidades en casa y a mantenerse ocupado. Enseñarle a contribuir con las tareas de la casa puede ayudar a aumentar su confianza en sí mismo y, a su vez, reducir las conductas de búsqueda de atención.
Algunos quehaceres con los que puede ayudar a su hijo son regar las plantas, doblar o guardar la ropa, vaciar el lavaplatos o incluso organizar sus juguetes.
Técnicas reactivas a corto plazo
Ahora le explicaremos tres maneras de manejar las conductas de búsqueda de atención en el momento en que ocurren.
1. Ignore la mala conducta
Simplemente ignorar las conductas negativas de su hijo, a pesar de sentir un fuerte impulso de llamarle la atención, puede ser muy difícil. Como padre o madre, puede caer en la culpa por no “corregir” la mala conducta de su hijo o por no apoyarlo durante un episodio difícil.
Puede resultarle difícil retener su atención durante ese momento. Ignorar la mala conducta puede reducir el impulso de su hijo de mostrarla si ve que no le está dando atención. Es importante tener en cuenta que ignorar la mala conducta está bien siempre y cuando su hijo esté seguro y no se esté haciendo daño a sí mismo ni a otros.
Darle cualquier tipo de atención a su hijo en ese momento puede animarlo a continuar con la mala conducta.
2. Use una técnica de distracción
Redirigir la atención del problema hacia algo que a su hijo le gusta hacer puede detener temporalmente la mala conducta. Tomar nota de lo que le funciona a su hijo en estas situaciones puede ayudarle a prepararse para futuros episodios.
3. Mantenga la calma y dese tiempo
Tener paciencia al manejar las conductas de búsqueda de atención en niños con autismo es sumamente importante. No olvide respirar profundo unas cuantas veces y recordarse que debe ser amable consigo mismo y con su hijo. Recuerde: ¡está rompiendo un patrón y creando un hábito! Es posible que tenga que esperar meses para ver los resultados que desea.
También es importante trabajar con el equipo de atención de su hijo para desarrollar técnicas que les ayuden a usted y a su hijo en estas situaciones
Quizás no vea el progreso día con día, ¡pero algún día verá todo lo que ha avanzado!
Cuándo buscar orientación profesional
Criar a un niño con autismo puede ser gratificante, pero también trae momentos de incertidumbre, sobre todo cuando se trata de manejar las conductas de búsqueda de atención. Aunque muchas estrategias se pueden aplicar en casa, hay momentos en que buscar apoyo profesional no solo es útil, sino necesario.
Saber cuándo pedir ayuda es una fortaleza, no una debilidad. Demuestra su compromiso con entender las necesidades de su hijo y darle la mejor oportunidad de prosperar.
Estas son algunas señales de que puede ser momento de acudir a un profesional:
1. La conducta se vuelve frecuente o grave
Si las conductas de búsqueda de atención de su hijo ocurren con frecuencia, interrumpen la vida diaria o escalan a agresión o autolesiones, el apoyo profesional puede ayudarle a manejar la situación de forma segura y eficaz.
2. Las estrategias en casa no están funcionando
Incluso con constancia y paciencia, algunas conductas pueden no mejorar por sí solas. Un profesional puede evaluar la situación, identificar las causas subyacentes y orientarle hacia nuevas herramientas y enfoques adaptados a su hijo.
3. Los desafíos de comunicación son una barrera importante
Si a su hijo le cuesta mucho expresar sus necesidades, esto puede alimentar la frustración y las conductas de búsqueda de atención. Los terapeutas del habla y del lenguaje, por ejemplo, pueden ayudar a desarrollar las habilidades de comunicación de su hijo y reducir la necesidad de buscar atención de manera negativa.
4. Se siente abrumado o agotado
Cuidar a un niño con necesidades complejas puede afectar su salud emocional. Si se siente exhausto, desanimado o no sabe qué hacer a continuación, buscar orientación puede brindarle tanto apoyo práctico como alivio emocional.
5. Quiere un plan más claro para avanzar
A veces, las familias simplemente necesitan tranquilidad y estructura. Los especialistas en conducta, los terapeutas ocupacionales o los equipos de apoyo para el autismo pueden trabajar con usted para crear un plan paso a paso adaptado a su hijo y a su familia.
¿Quién puede ayudar?
Muchos profesionales se especializan en apoyar a niños con autismo y a sus familias, entre ellos:
- Pediatras del desarrollo
- Psicólogos o terapeutas conductuales (como los capacitados en Análisis Aplicado de la Conducta)
- Terapeutas del habla y del lenguaje
- Terapeutas ocupacionales
- Organizaciones de apoyo para el autismo y grupos de padres

