Cómo manejar el rechazo a la comida en niños con autismo
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Cómo manejar el rechazo a la comida en niños con autismo
El trastorno del espectro autista (TEA) afecta a 1 de cada 44 niños (CDC, 2022). Además de las diferencias sociales y de comunicación, muchos niños en el espectro tienen una alimentación selectiva, son muy quisquillosos con la comida o tienen dificultades para comer.
Estos desafíos a menudo incluyen rechazar por completo ciertos alimentos o seguir patrones de alimentación rígidos. Esto puede causar frustración en las familias y llevar a una mala nutrición si no se atiende.
La investigación muestra que hasta el 70% de los niños autistas muestran selectividad alimentaria, en comparación con solo el 16–25% de los niños neurotípicos (Bandini et al., 2010).
Entender las causas del rechazo a la comida ayuda a los padres a encontrar soluciones prácticas que favorezcan hábitos de alimentación saludables.
Puntos clave para los padres
✔ Hasta el 70% de los niños autistas tienen una alimentación selectiva o dificultades para comer
✔ Las causas incluyen condiciones médicas, problemas sensoriales, hábitos rígidos y ansiedad
✔ Las estrategias prácticas incluyen comer en compañía, el refuerzo positivo y opciones de comida estructuradas
✔ El apoyo profesional, como la terapia de alimentación, es esencial en los casos graves
Con paciencia y el enfoque adecuado, muchos niños autistas pueden ampliar su alimentación y mejorar la experiencia a la hora de comer.
¿Es común el rechazo a la comida en los niños con autismo?
El rechazo a la comida no es exclusivo del autismo, pero es mucho más común. Los niños con TEA con frecuencia muestran:
- Patrones de evitación de alimentos
- Aversiones a ciertos alimentos por razones sensoriales
- Preferencias marcadas por ciertas marcas o tipos de alimentos
- Ansiedad ante comidas desconocidas
Estas conductas contribuyen a las dificultades para comer y a las dietas restringidas, a menudo centradas en un grupo reducido de alimentos como cereal, galletas saladas o gomitas de fruta.
¿Qué causa la alimentación selectiva en los niños autistas?
Las dificultades para comer a menudo tienen varias causas que se combinan. Los principales factores son médicos, conductuales, sensoriales y psicológicos.
1. ¿Qué problemas médicos provocan el rechazo a la comida?
Los niños con autismo y los niños neurotípicos pueden compartir causas médicas similares de evitación de alimentos, como:
- Alergias alimentarias, que causan malestar o asociaciones negativas
- Problemas gastrointestinales, como cólicos y estreñimiento
- Reflujo ácido, que causa dolor después de comer
- Dificultades para tragar
- TDAH, que afecta la atención y la regulación a la hora de comer
Los estudios muestran que hasta el 70% de los niños autistas tienen problemas gastrointestinales relacionados con las dificultades para comer (McElhanon et al., 2014).
2. ¿Cómo afectan las rutinas y los hábitos a la alimentación?
Uno de los rasgos frecuentes de los niños con autismo es su negativa obstinada a cambiar ciertas reglas o hábitos. Esta conducta a menudo hace que el ya difícil esfuerzo de probar comidas distintas sea aún más complicado. Los niños con autismo pueden aceptar solo una marca de alimento en particular. Esto puede dificultar la introducción de nuevas marcas o platillos. Además, a veces quizá ni siquiera quieran comer nada, mucho menos probar una comida distinta.
La neofobia, o miedo a los alimentos nuevos, a menudo empeora la selectividad alimentaria en el autismo y aumenta las conductas de alimentación selectiva.
Es una situación en la que los niños muestran reacciones de rechazo o miedo ante una comida, un horario de comida o un entorno de comida nuevos. Como a los niños con autismo les va mejor con horarios y organización, adaptarse a reglas nuevas puede resultarles agotador.
3. ¿Qué papel tienen los desafíos sensoriales y motores?
La aversión sensorial oral y las dificultades motoras orales influyen mucho en la alimentación de los niños autistas.
Desafíos motores orales:
- Los niños pueden tener poca fuerza para masticar.
- La mala coordinación muscular aumenta el riesgo de atragantarse.
- La dificultad para masticar afecta su capacidad para manejar ciertas texturas de alimentos.
Aversiones sensoriales orales:
- Los niños pueden mostrar una sensibilidad extrema a la textura de los alimentos.
- Las diferencias de temperatura (caliente o frío) pueden provocar el rechazo a la comida.
- Los sabores fuertes pueden causar arcadas, que escupan la comida o que la rechacen por completo.
4. ¿Pueden los factores psicológicos influir en el rechazo a la comida?
Las reacciones de los padres a la hora de comer también importan. Las experiencias negativas, como:
- La presión para comer
- El lenguaje duro
- La frustración visible
…pueden aumentar la ansiedad al comer y reducir la confianza del niño para probar alimentos nuevos.
¿Cómo pueden los padres manejar el rechazo a la comida en los niños autistas?
Aunque cada niño es único, las estrategias basadas en evidencia pueden reducir la alimentación selectiva, mejorar la nutrición y hacer más llevaderas las comidas en familia.
Atienda los problemas de salud
El primer paso para ayudar a su hijo a probar alimentos nuevos y variados es atender las causas médicas. Lleve a su hijo a un médico o a un especialista para diagnosticar y recomendar tratamientos para los problemas de salud de fondo. Esto puede incluir una evaluación dental para detectar caries, tratamiento para el estreñimiento u otros trastornos gastrointestinales, una evaluación motora oral o sensorial oral, etc.
El diagnóstico y el tratamiento tempranos a menudo reducen las dificultades para comer.
Juntos es mejor
Los niños tienden a imitar, y esto también aplica a los niños con autismo. Por eso, comer juntos en la mesa puede ayudar a reducir la ansiedad de un niño al que le cuesta comer. Cuando el niño ve comer a otros, es muy probable que quiera probar. También reducirá la ansiedad de comer solo, frente a la televisión o en el regazo de uno de los padres.
A todos nos gustan las recompensas
Las recompensas motivan a los niños y pueden fomentar conductas positivas al comer.
Anunciarles una recompensa a los niños cuando superan una tarea, como comer, ayudará mucho a que prueben alimentos nuevos y variados. Sin embargo, el incentivo debe ser algo atractivo para el niño para convencerlo.
Use historias: contar historias es una forma poderosa de captar la atención de cualquiera, no solo de los niños. En el caso de los niños, contarles historias divertidas e inspiradoras ayuda a estimular su imaginación y a relajar su mente. Puede usar historias para explicar cómo la comida ayudará a su hijo a lograr sus sueños y a crecer más fuerte.
Esto genera confianza y reduce los patrones de selectividad alimentaria en el autismo.
Relajación antes de comer
Muchos niños autistas sienten ansiedad antes de comer, sobre todo cuando hay alimentos desconocidos.
Algunas de las muchas razones son el miedo a la comida desconocida y el asco. Cuando esto pasa, algunos padres tienden a obligar al niño a comer, y eso hace que el niño sienta ansiedad cada vez que se acerca la hora de comer. Sin embargo, estos miedos son tan fuertes que pueden quitar el hambre y el apetito.
Los padres deben ayudar al niño a relajarse antes de comer. Algunas formas de lograr esta relajación son contar historias, jugar sus juegos favoritos y cantar juntos sus canciones favoritas antes de la comida.
Presentaciones llamativas
La comida visualmente atractiva aumenta el interés y el apetito del niño.
Por ejemplo, puede darle a la comida forma de triángulos, estrellas y otras figuras bonitas y familiares. Además, combinar colores que le atraigan al niño ayudará mucho.
Las presentaciones divertidas despiertan la curiosidad y reducen la resistencia.
Dele opciones a su hijo
Ofrecer opciones de comida reduce el rechazo y puede ayudar a los niños con selectividad alimentaria en el autismo a sentir más control.
Por ejemplo, al introducir un alimento nuevo, su hijo debería poder elegir entre dos opciones nuevas. Así, en lugar de ofrecerle solo un sabor en particular, puede pedirle que elija entre ese sabor y otro.
Revise la postura de su hijo
Muchos niños autistas tienen una conciencia corporal limitada, lo que puede causarles incomodidad durante las comidas.
Como resultado, también pueden sentir molestias en el estómago y la espalda. Eso puede hacer que a su hijo le cueste estar sentado a la mesa.
Puede ayudar a sostener su postura con apoyo adicional, por ejemplo, poniendo almohadas detrás de su espalda si eso lo hace sentir más cómodo.
La inestabilidad postural puede causar incomodidad a la hora de comer y empeorar las dificultades para comer.
Consulte a especialistas en alimentación y en conducta
También puede hablar con un terapeuta para recibir orientación profesional sobre otros pasos. Por ejemplo, quizá necesite que un terapeuta conductual o un psicólogo evalúe la conducta de su hijo y le aconseje el mejor enfoque.
¿Cuándo debe buscar ayuda profesional?
Comuníquese con un proveedor de atención médica si su hijo:
- Come menos de 15 alimentos distintos
- Pierde peso o tiene problemas de crecimiento
- Tiene una ansiedad grave a la hora de comer
- Muestra señales de malestar físico
La intervención temprana previene las deficiencias nutricionales y reduce el estrés familiar.
Reflexiones finales
El rechazo a la comida es común en los niños autistas y puede afectar negativamente su salud y su nutrición.
Algunos de los principales consejos que vimos en el artículo:
- El rechazo a la comida es un desafío común para los padres de niños con autismo. No está solo.
- Hay muchas posibles causas del rechazo a la comida, como problemas sensoriales, ansiedad y problemas de comunicación.
- Algunas estrategias pueden ayudar a superar el rechazo a la comida en los niños con autismo.
- Es esencial trabajar con un médico o un terapeuta para determinar la causa del rechazo a la comida y crear un plan de tratamiento.
Al introducir alimentos nuevos de formas cómodas, los padres pueden ayudar a sus hijos a aprender a comer y quizá a disfrutar de una alimentación más variada. Puede trabajar con un especialista en alimentación o con una clínica de terapia de alimentación para recibir orientación profesional.

