Juego independiente para niños con autismo

La capacidad de entretenerse de forma independiente es una habilidad que normalmente se aprende a temprana edad. Para algunos niños con autismo y otros retrasos del desarrollo, el juego independiente no siempre surge de forma natural. El juego tiene numerosos beneficios para el desarrollo de los niños y es más que divertirse. Es posible que los cuidadores y los proveedores de terapia necesiten dar orientación adicional para enseñar a los niños con autismo habilidades de juego independiente e interactivo.
¿Qué es el juego independiente?
El juego puede ser diferente para cada persona. En términos generales, el juego es cualquier actividad que proporciona disfrute y entretenimiento.
Es posible que los padres, cuidadores y terapeutas necesiten dedicar un poco de ayuda adicional al desarrollo del juego de su hijo. Aunque queremos guiar a nuestros hijos en el desarrollo de sus habilidades de juego, también queremos asegurarnos de darles la autonomía para elegir sus actividades de ocio. Siga leyendo para saber más sobre cómo apoyar el desarrollo del juego independiente de su hijo.
Entender las diferencias
A algunos niños con autismo la capacidad de jugar de forma independiente les puede resultar más difícil que a sus compañeros neurotípicos. Una de las formas en que los niños aprenden habilidades de juego es imitando a sus hermanos, padres, compañeros u otras personas mientras juegan o realizan actividades de la vida real (que luego los niños representan en su juego). Sin embargo, las habilidades de imitación a veces se retrasan en los niños con autismo, por lo que es posible que no capten tan fácilmente las conductas de los demás. Además, los niños con autismo a menudo carecen de las habilidades de comunicación necesarias para aprender de otros al desarrollar esas habilidades de juego.
Beneficios del juego
A veces los adultos piensan en el juego simplemente como una forma de que los niños se diviertan y descansen del aprendizaje o de otras responsabilidades. Sin embargo, el juego es mucho más que eso. El juego ES aprendizaje. Hay muchos tipos distintos de juego, y cada uno es beneficioso a su manera.
Algunos de los principales beneficios del juego son:
- Habilidades de función ejecutiva - Trabajar la memoria, la planificación, la organización, la flexibilidad y el control emocional. La función ejecutiva puede estar retrasada en algunos niños con autismo, lo que hace aún más importante ayudarles a aprender habilidades de juego adecuadas para su etapa de desarrollo.
- Habilidades sociales - Tomar turnos, mantener conversaciones, resolver problemas, aprender a seguir señales sociales y ponerse en el lugar del otro son algunas habilidades sociales esenciales que se aprenden mediante el juego.
- Desarrollo emocional - La frustración, la emoción y la anticipación son emociones que los niños aprenden a manejar al enfrentar las distintas emociones que surgen durante el juego. Cuando un padre, una madre, un cuidador o un profesional facilita el juego, los niños reciben apoyo con esas emociones y desarrollan capacidades de autorregulación que necesitan en muchos otros aspectos de la vida.
- Habilidades motoras - Mediante el juego, los niños desarrollan habilidades motoras finas y gruesas, fuerza, control muscular y coordinación. Este desarrollo físico ayuda a los niños a desarrollar habilidades en muchísimas otras áreas de la vida diaria. Por ejemplo, un niño que desarrolla buenas habilidades motoras finas jugando con legos puede estar desarrollando las habilidades necesarias para otras actividades motoras finas de la vida diaria, como subirse el cierre del abrigo y abrocharse los botones.
Beneficios para los cuidadores
Además de los muchos beneficios directos del juego, los cuidadores también se benefician de que su hijo pueda jugar de forma independiente. Cuando los niños pueden entretenerse solos de manera adecuada, los padres pueden hacer cosas en la casa con la confianza de que su hijo puede jugar de forma independiente.
Tipos de juego
Hay distintas categorías de juego, que surgen con los diferentes hitos del desarrollo. Aunque algunos niños con autismo quizás no desarrollen sus habilidades de juego de la misma manera ni al mismo ritmo que sus compañeros, pueden aprender a interactuar con su entorno a través de cada una de las siguientes etapas del juego.
Juego exploratorio
Este tipo de juego también se conoce como juego sensoriomotor. Suele ser el primer tipo de juego en desarrollarse, ya que sienta las bases para el desarrollo posterior del juego. En el juego exploratorio, los niños aprenden a experimentar el mundo a través de sus sentidos. Pueden llevarse a la boca unas llaves de juguete, agitar una sonaja o tocar un peluche.
A menudo los niños pasan del juego exploratorio al juego de causa y efecto entre los 12 y los 18 meses de edad. En niños mayores con autismo, el juego exploratorio puede verse como acciones repetitivas para percibir distintos sonidos, sensaciones e imágenes.
Considere algunos de los siguientes consejos para ayudar a su hijo a aprender el juego exploratorio:
- Intente llevar a su hijo a la naturaleza - Explorar los sonidos, los olores y las texturas de la naturaleza, aunque sea en su patio, puede ser una excelente manera de practicar el juego exploratorio.
- Varíe la experiencia sensorial de sus juguetes - Juguetes con distintos colores, texturas, luces, etc. Es posible que tenga que probar varias opciones para encontrar los tipos de juguetes que más le interesa explorar.
- Preste atención a las señales de su hijo - Si su hijo muestra incomodidad o angustia ante cierta experiencia sensorial, suspéndala y pruebe con otro objeto o actividad.
Juego de causa y efecto
Interactuar con un juguete para obtener un resultado específico es el juego de causa y efecto. Un ejemplo clásico es la caja sorpresa con resorte (jack-in-the-box). Al darle vueltas a la manivela, el animal sale de un salto. Esto se da en el juego con juguetes y con otras personas. Un niño puede aprender a jugar a “¿dónde está?, ¡aquí está!” con sus cuidadores como una actividad de causa y efecto. Ayudar a los niños a desarrollar el juego mediante la causa y el efecto les ayuda a desarrollar un nuevo deseo de explorar el mundo al aprender lo que hacen las distintas cosas.
Pruebe algunas de las siguientes estrategias para ayudar a su hijo a aprender el juego de causa y efecto:
- Empiece por lo sencillo - Use un juguete básico que su hijo pueda manejar con un mínimo de ayuda, es decir, un objeto que funcione con solo presionar un botón y que tenga un efecto inmediato.
- Muéstrele cómo se hace - Demuestre la acción que produce el efecto y anímelo a intentarlo. Conviértalo en un juego de turnos.
- Fomente el juego con distintos juguetes - Los distintos juguetes y actividades tienen distintos formatos de causa y efecto, y es posible que a su hijo le interese más uno que otro.
- Comente el proceso con él - Por ejemplo, podría decir: “¿Qué crees que pasará cuando presionemos este botón? ¡Vamos a probarlo juntos!”. Y luego: “¡Guau, salió el monito! ¡Qué divertido!”.
Juego paralelo
Cuando los niños juegan cada uno a lo suyo junto a otros niños, se le llama juego paralelo. Por lo general, aparece alrededor de los 2 a 3 años de edad. El juego paralelo cumple un papel importante en el desarrollo del juego interactivo y de otras habilidades sociales. La capacidad de concentrarse en la propia actividad de juego sin distraerse ni incomodarse por las personas alrededor y las actividades que están haciendo es fundamental para el desarrollo de habilidades adaptativas y sociales.
Pruebe algunas de las siguientes estrategias para ayudar a su hijo a aprender el juego paralelo:
- Programe un tiempo de juego paralelo - Tener una rutina diaria de juego paralelo entre usted u otro miembro de la familia y su hijo puede ayudar a fomentar la constancia en su desarrollo.
- Acérquese poco a poco - Si su hijo todavía no se siente del todo cómodo con el juego paralelo, empiece sentándose al otro lado de la habitación y luego acérquese poco a poco a medida que tolere jugar más cerca.
- Dele oportunidades a su hijo - Dele espacio para jugar cerca de otros niños que probablemente le permitan jugar en paralelo sin invadir sus límites ni rebasar su nivel de comodidad.
Juego con juguetes
El juego con juguetes consiste en interactuar con juguetes individuales y demostrar su uso correcto. El juego con juguetes puede ayudar a su hijo a desarrollar habilidades para resolver problemas y a mejorar su creatividad.
Pruebe algunas de las siguientes estrategias para ayudar a su hijo a aprender el juego exploratorio:
- Deje que su hijo sea creativo - Animar a su hijo a jugar con juguetes no tiene por qué limitar su creatividad. Si juega con un juguete de una manera distinta a la prevista, puede mostrarle la forma correcta diciendo con suavidad algo como “¡Qué genial! Me pregunto qué pasaría si jugamos así” y demostrar el uso correcto.
- Ofrezca dos o tres opciones de juguetes - Más de tres opciones pueden resultar abrumadoras, pero ofrecer esas opciones fomenta la independencia y una sensación de control sobre su entorno.
- Dele oportunidades con distintos juguetes - Si su hijo todavía no muestra interés en los juguetes, es posible que no le interesen los juguetes que se le han presentado. Varíe los juguetes que le ofrece y observe hacia cuáles se inclina más.
Juego de construcción
Mediante el juego de construcción, los niños construyen o hacen cosas con bloques, plastilina, legos, rompecabezas, etc. El juego de construcción ayuda a los niños a desarrollar sus habilidades motoras finas y gruesas, la resolución de problemas y la creatividad.
Pruebe algunas de las siguientes estrategias para ayudar a su hijo a aprender el juego de construcción:
- Tenga en cuenta los límites de su hijo - Los niños con autismo pueden experimentar sobrecarga sensorial y, por lo tanto, tener dificultades con ciertas texturas o materiales (p. ej., plastilina, espuma moldeable, etc.). Por eso, varíe los objetos que le ofrece y aproveche aquellos que le interesan y que tolera.
- De nuevo, empiece despacio y vaya aumentando - Puede que su hijo todavía no esté listo para un rompecabezas de 24 piezas, pero con algo de apoyo puede que le vaya muy bien con uno de 5 piezas. A medida que demuestre éxito y más interés, siga avanzando hacia niveles más altos de juego de construcción.
- Encuentre diversión en los objetos de la casa - Use lo que tenga en casa y sea creativo.
Juego físico
Correr, saltar, brincar y trepar son formas de juego físico. Es cualquier actividad que usa las habilidades motoras gruesas.
Pruebe algunos de los siguientes consejos para ayudar a su hijo a desarrollar sus habilidades de juego físico:
- Intente incorporar pantallas al juego - Si a su hijo le motivan más las pantallas que el juego físico, puede beneficiarse de usarlas. Busque en YouTube rutinas de ejercicio interactivas para toda la familia que usan un enfoque de videojuego para hacer ejercicio de forma divertida.
- Cree una pista de obstáculos en su casa con objetos del hogar - También puede usar bloques para trepar u otros objetos de exploración sensorial.
- Salga al aire libre si es posible - Pruebe salir a caminar y explorar parques y áreas de juegos.
Juego simbólico
El juego simbólico consiste en usar la imaginación durante las actividades de juego. Jugar a la “casita”, ir al supermercado y disfrazarse son actividades de juego simbólico. Por lo general, este es el último tipo de juego que se domina y puede ser más difícil para las personas con autismo. El juego simbólico se puede hacer como una actividad independiente o como juego interactivo con otras personas.
Pruebe algunos de los consejos a continuación para ayudar a su hijo a aprender el juego simbólico:
- Modele acciones sencillas de la vida diaria y anime a su hijo a imitarle - Cosas como hablar por teléfono, tocar un tambor y mezclar “comida” en un tazón son excelentes actividades sencillas de juego simbólico para empezar.
- Hágalo divertido - Podría ponerle a una muñeca una sartén de juguete en la cabeza y reírse del “sombrero” de la muñeca. Esto también ayuda a desarrollar la creatividad de su hijo.
- Use sus películas o programas de televisión favoritos - Fomente el juego de roles representando escenas de las películas o programas favoritos de su hijo para que le resulte cercano.
Más consejos para enseñar el juego independiente
- Vaya paso a paso - Empiece enseñando una habilidad individual y luego dele espacio para experimentar y probarla. Antes de que un niño pueda dominar el juego independiente, necesitará apoyo para aprender habilidades de juego individuales.
- Aproveche sus intereses - La meta no es obligar a su hijo a jugar a algo que no prefiere, sino guiarlo para que encuentre sus propios intereses y desarrolle sus capacidades de juego. Observe a su hijo cuando tenga tiempo de juego libre. Identifique hacia qué juguetes o actividades parece inclinarse y ayúdele a ampliar sus capacidades con esos objetos.
- Deje que su hijo marque el camino - Dele libertad para explorar el entorno y mostrarle con qué quiere jugar. A partir de ahí, puede trabajar en desarrollar mejores habilidades de juego usando sus fortalezas e intereses.
- Planee tiempo de juego todos los días - Asegúrese de que el día de su hijo tenga tiempo suficiente para el juego independiente, así como para el juego guiado.
- Sea un modelo y dele a su hijo espacio para imitar - Demuestre la habilidad de juego y diga alguna variación de “haz esto”, “copia lo que hago” o “prueba esto”.
- Use elogios específicos para la conducta al reforzar las habilidades de juego independiente - Esto significa que, en lugar de decir “buen trabajo”, podría decir “Me encanta cómo estás construyendo con tus bloques. ¡Qué torre tan genial!”.
- Tenga en cuenta que cada persona aprende de manera distinta - Es posible que tenga que probar distintas formas de enseñar para atender mejor sus necesidades. Algunas personas aprenden mejor de forma visual, otras aprenden haciendo, etc. De nuevo, probablemente habrá mucho ensayo y error en el camino.
- Divídalo en partes pequeñas - Si a su hijo le cuestan las actividades largas, intente dividir la actividad en partes más pequeñas y trabajar cada habilidad por separado. Por ejemplo, en lugar de intentar enseñarle a armar todo un rompecabezas, podría enseñarle a poner la última pieza después de que usted haya puesto todas las demás.
- Aproveche sus fortalezas - Intente ver sus fortalezas actuales como escalones hacia una meta mayor. Empiece por las áreas en las que es más fuerte, y refuércelas y aprovéchelas para avanzar.

